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martes, 25 de agosto de 2020

"FlaXman Low" y "X. Jones de Scotland Yard". ¡¡La X marca el camino!!

En nuestro constante ánimo de servicio público, el Bazar de lo Bizarro abandona sus vacaciones de agosto para recomendarles dos suscripciones, dos novedades, dos eventos librescos mundiales, dos joyas encapsuladas en papel impreso que los verdaderos seguidores de la bizarría, el “noir” más loco, el “weird”, y el horror más polvoriento no pueden perderse. Por un lado la primera edición íntegra de los siniestros relatos del detective Flaxman Low. Y por otro, la segunda novela del ínclito Harry Stephen Keeler dedicada al universo de “El Caso Marceau”, del que dimos noticia AQUÍ.

En cuanto a la histórica edición con la que abrimos, es la primera vez en castellano que se editan las aventuras completas del primer detective psíquico (o sobrenatural, u “occult doctor”) de la historia: el pionero Flaxman Low de los autores Kate y Hesketh Prichard. Primorosa y académica edición a cargo de Alberto López Aroca, que traduce los 12 cuentos. A los que, en sus palabras:

“se añadirán diversas introducciones, un estudio crítico, piezas mitográfico-creativas y otros extras concebidos exclusivamente para esta edición histórica”.

Los relatos de Low son atmosféricos, intrigantes y suelen tener un giro interesante pese a su carácter pionero. Y desde luego los Prichard no tienen nada que envidiar a los mejores artífices de la “ghost story” anglosajona del siglo XIX. Os aviso de que la suscripción para conseguirlo es de 18 €, a ingresar antes del 4 de septiembre (cuando salga a la venta oficial valdrá 22 €) así que ¡yo no tardaría mucho! Todos los detalles para adquirir este incunable imprescindible en el siguiente enlace, con más info:

FLAXMAN LOW. DETECTIVE PSÍQUICO

Y la otra adquisición obligada del verano es la nueva locura de Harry Stephen Keller, el hacedor de tramas vertiginosas y que desafían la credibilidad. Amo absoluto del deux ex machina y de la extravagancia argumental. Saltamos un siglo desde las luces de gas de Low y nos plantamos en los años 30 para ampliar y completar el maravilloso “Caso Marceau”. Aquel disparate genial de crimenes misteriosos, bebes asesinos volando en autogiros, anónimos amenazantes y sectas locas quedó resuelto en el primer volumen. Pero ¿Y si el enigma pudiera tener otra resolución? En palabras del traductor y editor Juan Carlos Monroy:

“El misterioso asesinato de André Marceau ya quedó resuelto en el primer libro de la saga, El Caso Marceau, pero, ahora, X. Jones, inspector de Scotland Yard, recién llegado de la India, nos ofrece una nueva solución basada en la “Teoría Tetradimensional de la Investigación Criminal.”

X. Jones bucea en los antepasados de Marceau y encuentra indicios de escándalos sexuales que incorpora a su Teoría en Cuatro Dimensiones. Pero hay más, un autodenominado “Rey del Mundo de Cuatro Dimensiones”, que vive en un manicomio, el teseracto, ese artefacto incomprensible, acertijos, juegos de ingenio…”

Mucha más info y los detalles para adquirir esta maravilla (al módico precio de 16 € y sin gastos de envío) en el siguiente enlace:

¡X. JONES DE SCOTLAND YARD!

Como se puede comprobar hablamos de lecturas necesarias, más grandes que la vida misma y que usted (Sí, ¡Usted!) como fanático del trabajo bien hecho y de las obras inéditas de nuestros géneros favoritos no puede dejar pasar. No se les ocurra perder comba y vaya adquiriendo o reservando estos libracos, que luego todo es llanto y crujir de dientes. Narrativas para volar, en estos tiempos tan aciagos.

miércoles, 15 de julio de 2020

EL HOMBRE DE LA DOBLE DIMENSIÓN — CLARK CARRADOS (Colección Espacio-El Mundo Futuro 19, Toray)


A pesar del disfrute generalizado con “El Hombre de la Doble Dimensión”, debo reconocer que en este caso el señor Carrados me ha dado la impresión de haber hecho una novelita a base de retales que no siempre casan del todo bien. De hecho, es el disparate verbenero y genérico (dentro de la sci-fi aventurera más pura, of course), lo que le da el toque gracioso a una trama (o varias) que no se sostiene por ningún lado y que funciona a base de “deus ex machinas” implacables. De un comienzo de novela de juicios siderales —con el teniente de una nave de prisioneros siendo acusado del asesinato de su capitán y del amotine de los facinerosos cósmicos que trasladaba—, nos metemos en una especie de intriga a bordo con celos de mando, conspiraciones de asesinato, insubordinaciones y el rescate de una chica náufraga en el espacio (inevitable interés romántico del prota). Por si esto no fuera suficiente, una vez que se desencadena el berenjenal… la nave en la que viajan los protagonistas es absorbida por un mundo submarino habitado por humanos con características de pez que, mira que cosas, esta dividido en dos facciones en guerra. La reina de una de estas (la clásica monarca dominante y buenorra “Carrados Style”) obviamente se enamora del aguerrido astronauta prota y al ver que este solo bebe los vientos por la naufraga… se fabrica un clon del mismo para su uso y disfrute. Todos juntos se van a batallar contra los peces-hombre rivales y aquí tuve que quitarme el sombrero ante las escenas de batalla cósmico/acuáticas y el “scope” de alta épica que nuestro autor consigue insertar en un bolsilibro de ciento y pico páginas (que además incluye también juicios, mamoneos sentimentales, comedia voluntaria y de la otra, suspense y ciencia para las masas) sin apenas despeinarse. Un final de auténtica mezcla entre tragedia y disparate absurdo me terminó de convencer de que estamos ante una mala novelita… que no podéis dejar de leer.

miércoles, 27 de mayo de 2020

“MONSTERMEN And Other Scary Stories” De Gary Gianni (Dark Horse Books, 2017)

De las páginas de “Hellboy” y apareciendo a modo de complemento, al fin son recopiladas en un tomo las historias cortas de “Monstermen”, escritas y dibujadas por el soberbio Gary Gianni. El artista americano, que se está labrando una carrera impresionante basada en ilustrar cómics y portadas de las grandes luminarias del “pulp” y el tebeo clásico,  (“El Príncipe Valiente”, Julio Verne, Robert E. Howard) se lanzó de lleno a la creación con un extrañísimo cómic que aúna rollo “weird”, detectives sobrenaturales, fantasmas vengativos, monstruos marinos, metaficción, referencias cinematográficas, ocultistas… y todo ello en un bellísimo cóctel en blanco y negro que apabulla en su siniestro detallismo. Un libro excelente del que modestamente reivindicamos aquí su pronta publicación en castellano (aquí solo hemos catado una parte), y que además cuenta con unos extras de aúpa. Pero no nos adelantemos.
En esencia, “Monstermen and Other Scary Stories” cuenta las extrañas aventuras de el miembro más honorable de los Corpus Monstrum, el misterioso Benedict. Este investigador de lo oculto de nombre tan shakespiriano (habrá más de una referencia al bardo en las historias) no solo es un “cazafantasmas” de los de toda la vida, con su caserón base de operaciones, biblioteca de incunables, poderes mentales y habilidad para la acción, sino que además es él mismo una anomalía bizarra que nunca llega a ser explicada. 

Su uniforme consiste en un elegante smoking y un yelmo medieval que jamás se quita, y su constante referencia a eventos pasados –aquel demonio que exorcizó en Viena, aquella casa de fantasmas que limpió en Francia-, dan a entender que nuestro protagonista es un ente inmortal con un rico pasado de lucha contra las fuerzas del averno. Todos los cuentos fluctúan entre el terror clásico y el surrealismo desatado, con casas encantadas, monstruos marinos a lo Lovecraft (ahí es nada la aparición de un Davy Jones mucho más digno que el de las patochadas de “Piratas del Caribe”), una interesante explicación para el origen del Yeti, cowboys zombies y una calavera con bigote que atrae todo tipo de mala suerte a su poseedor. Como veis, la mezcla de tradiciones de la literatura de terror y el “weird” más desatado son la norma de una serie de historias que nunca aburren, porque además están casi tan llenas de peleas como las de su colega de colección, “Hellboy”.
Si algo hay que destacar del arte de Gianni, además del uso de unas tintas y unos claroscuros espectaculares –que entroncan con la tradición de Bernie Wrightson, o incluso de “E.C. Cómics”-, es la maravillosa experimentación formal de sus páginas. En la genial tradición que Will Eisner llevara a lo más alto, las páginas de “Monstermen” muchas veces se retuercen, se metamorfosean según las exigencias de lo que cuenta la historia o directamente las viñetas se transforman en símbolo narrativo de lo que esta ocurriendo. El dominio del movimiento y la acción –especialmente meritorios en un dibujante sobre todo conocido por sus estáticas portadas-, es ejemplar, consiguiendo meterte de cabeza en la marabunta de calaveras, espectros y criaturas satánicas que te esperan a la vuelta de cada página. Puedes sentir el crujido de cada hoja del bosque siniestro que nos lleva a visitar, o vibrar ante los escalones de ese caserón que no sabemos donde nos conduce. Para una sensibilidad criada en los monstruos clásicos, pero “contaminada” por una narrativa más surrealista o “kafkiana”, las historias que incluye este “Monstermen” son obligatorias. Ahí es nada abrir fuego con un cuento largo en el que un director de cine de terror busca a su estrella desaparecida, en cuyo ultimo metraje rodado aparece una misteriosa presencia fantasmal en uno de los planos, que no forma parte de los efectos especiales del film. Chilling!
El libro cuenta con un breve y estupendo prólogo de nuestro admiradísimo Michael Chabon, y además se complementa con unos jugosos extras. Como hay que ser coherentes y justos con las influencias, Gianni incluye en el volumen cinco soberbios cuentos fundamentales del género a los cuales añade sus propias ilustraciones. Incontestable la inclusión del “Corazón del Viejo Gardfield” de Robert Howard, o los relatos de William Hodgson, que incluye -¡como no!-, una aventura de su propio detective sobrenatural, Carnacki. En definitiva, una lectura tan divertida, añeja y a la vez moderna, sugerente y a la vez descacharrante como nos sugiere esta portada, tan "vintage":

lunes, 13 de abril de 2020

OCCULT FILES OF DR. SPEKTOR #12 (Gold Key. Febrero, 1975)


Voy leyendo por el número 12 del detective de lo oculto comiquero del gran Don Glut, y en esta entrega se transforma en licántropo y se enfrenta al mismísimo monstruo de Frankenstein por culpa de un trasunto de Fu-Manchú. Lo sé, no puede sonar mejor. Nada menos que un año de publicación y un personaje ya consolidado en esta colección algo olvidada pero mítica en la que la Gold Key (distribuida por Western Publishing) se acercó al boom de los tebeos de monstruos en esta época, los 70, que tantas alegrías nos trajo desde Warren, Marvel y otros sellos para el recuerdo. Una etapa en la que los monstruos clásicos -resucitados por el revival de los films de la Universal y por las maquetas de Aurora de dichos personajes- se cruzaron con temáticas más cercanas a la contracultura y provocaron un choque de psicodélia gótica que revitalizó a iconos como Drácula y un largo etc de momias, fantasmas y zombies de todo pelaje. 

Es la década en la que Don Glut (guionista, director de cine, documentalista, actor, músico, conservador de museo y experto en dinosaurios) comenzó a escribir sus novelas en las que trajo el monstruo de Frankenstein a la época actual, metiéndolo en todo tipo de entuertos “pulp”. Lástima que solo se tradujeron dos, con maravillosas portadas de Esteban Maroto, pero si os interesa el asunto recomiendo pillar los Omnibus en inglés con toda la saga. Diversión asegurada. Gold Key fue uno de los sellos que probó suerte en lo de los magazines de terror con este Occult Files of Dr. Spektor que le encargaron al señor Glut, el cual una vez más dio rienda suelta a su mitomanía y creó un investigador que se cruza con espectros anónimos y muertos vivientes pero también con los clásicos personajes de los que hablábamos antes. Un tebeo que contó además con un dibujo estupendo de Jesse Santos, cuya permanencia en la colección le dio una unidad de la que carecían otros títulos más repartidos en el tema artístico.
Spektor ejerce en ocasiones como archivista y horror host, pero sobre todo vive las aventuras en las que se mete debido a su afán por investigar el lado sobrenatural de la existencia. Su inseparable pareja Lakota Rainflower (Una apache, sí. Interracialidad en los tebeos setenteros) le será fiel incluso en los momentos más duros. Por ejemplo en los que Spektor se encuentra en este  número 12 de la colección, en los que va errando por esos campos de cartón piedra propios de una peli de Corman y se topa con un castillo en el que aguarda el Dr. Tong, un siniestro heredero de una dinastía china, que lleva desde joven mezclando ciencia y mágia para convertirse en el omnipotente amo del mundo, y que cuenta con una traicionera hija de nombre Lu-Sai. Sí, en efecto, a mi también me suena. 

Su idea es absorver via commutador cerebral los poderes de un ser sobrenatural, razón por la que tiene a la creación de Frankenstein allí prisionera, pero cuando su enorme y bruto asistente captura al licantrópico Spektor, el Dr. Tong decide que si con un bicho sobrenatural se puede volver un dios, con dos bichos ya puede ser la repera. Así que acabará raptándolo y propiciando un enfrentamiento con experimentos de ciencia absurda, saltos de almena en almena y un sano intercambio de puñetazos entre dos de nuestros engendros favoritos. A mi me recordó clarísimamente a la peli “Frankenstein Meets the Wolfmen” con Chaney Jr. y Lugosi. Y este número es, al igual que aquella, un divertimento para fetichistas de todas estas cuestiones.